
Ayer Agustín visitó por primera vez al dentista, su pediatra nos derivó a una odontopediatra, no porque tuviera caries u otra cosa, sólo para que mi hijo ya se familiarice con estos doctores.
La doctora era muy amorosa, primero conversó con nosotros nos preguntó que nos llevaba por eso lados y le comentamos lo que nos había dicho nuestra pediatra, nos dió la bienvenida, una pequeña introducción al mundo de los dientes en los niños y nos dijo que en esta primera visita ella realizaría un diagnóstico, y que para comenzar la revisión sólo uno de los dos debía pasar con Agustín a la consulta y que ella haría un juego el cual debiamos seguir para que no se asustara, el escogido para entrar fue el Papá, como ya he comentado mi hijo se lleva súper bien con él, por lo que decidimos que el se haría cargo de la situación.
Yo escuchaba todo desde fuera, le revisó sus dientecitos, y le dijo a Agustín que le limpiara los dientes a un burrito con un cepillo gigante, él se portó un 7.0 y lo premió con dos regalitos, la doctora muy lúdica, lo que me gustó mucho, de por si entrar a un dentista no es muy agradable y ella hizo que todo fuera muy ameno, le regaló un globo en forma de perrito el cual lo hizó mientras lo revisaba y un juguetito chiquitito, por lo que salió fascinado de la consulta.
El resultado de su evaluación, dientes sin caries, separación entre sus dientes (Diastema) pero como son de leche no necesita ningún tratamiento por ahora, nos dijo que eso era hereditario (pero no sabemos quien de los dos es el culpable, debemos averiguar), tiene un poquito de placa bacteriana en sus dientes superiores por lo que le realizará una limpieza y ella nos enseñará como cepillarle los dientes correctamente, las visitas serán cada 6 meses y a los 4 años le colocará Fluor.
Mientras estabamos en la consulta llegó un joven con su madre y la doctora le dice a la mamá "te acuerdas cuando llegasté acá, tu hijo era como él" y ella respondió "oh, como pasa el tiempo, mi hijo tiene 21 años y sus dientes muy sanos", y la doctora nos dijo eso es lo que debemos lograr con Agustín, cuidarle su dentadura para que no tenga que sufrir daños posteriores, que es sin duda lo que queremos nosotros.
En sintensis, El Agu va creciendo y cada día es una aventura, todo es descubrimiento para él y para nosotros.
